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Archive for diciembre 2011

Historias sobre el tiempo. Viajes haciael pasado, atrapada en un bucle temporal, etc

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La mejor y más divertida explicación sobre la teoría de la relatividad la  vi una película de terror .  El cocinero negro de una expedición científica, el único que quedó vivo al final de la película, le contaba a un compañero que la demostración de la relatividad está en que cuando tienes entre tus manos una hermosa muchacha una hora se pasa como un minuto y sin embargo un minuto sosteniendo el mango caliente de una sartén pasa como una hora.

Cuando tenía diecisiete años un chaval muy pijo que conocí en una manifestación me invitó a ir de fiesta después. No era yo muy consistente en mis actitudes políticas y me fui sin pensarlo dos veces. Tras dar vueltas por varios pubs y conocer a unas chicas, nos fuimos con ellas a Distrito 10. La discoteca más pija de Valencia. No tenía sentido que fuera allí, yo odiaba a los pijos, pero iba ya algo contento y, bueno, la edad, las chicas, ¿cómo iba a negarme?.

Al entrar se pagaba la entrada y le daban a uno una tarjeta llena de agujeritos donde se hacían más agujeros por cada consumición. Total que, como no había que pagar al consumir eso es lo que hice, consumir. Cuando ya estaba totalmente borracho y, después de entregar en ofrenda la cena y los cubatas en uno de aquellos altares de porcelana que tenían en los servicios, busqué a mi amigo para decirle que me iba ya. El no se hubiera ido pero no vivía en Valencia y mi familia tenía cerca de allí un piso vacío que íbamos a ocupar cuando comenzara la Universidad.

 

 

Total que me acompaña a la salida y yo le paso la tarjeta para que mire lo que me toca pagar porque yo no era capaz de enfocar la vista y no veía los agujeros. Él me mira con expresión angustiosa y me dice.

–          Tío, ¿tienes idea de lo que tienes que pagar?

–          No, claro, no puedo leerlo, por eso te lo he pasado.

–          Cuatro mil pesetas.

–          JO… DER

Llevaba mi tarjeta Visa pero en la cuenta no había más de tres mil. Estaba a punto de meterme en un lio del que por fuerza no podía salir bien parado.

Mi cabeza comenzó a trabajar a toda velocidad, miles de combinaciones de explicaciones y excusas se cruzaron por mi mente mientras sentía algo increíble. En la embriaguez estaba como en una nube, al darme cuenta de mi situación sentí como si bajara a toda velocidad hasta tocar el suelo, y al aterrizar estaba completamente sereno. Era como si todo el alcohol se hubiera evaporado en el descenso.

Y no era eso lo más increíble, lo que durante años no he podido olvidar es la sensación de calma absoluta y el estado de conciencia de atención absoluta, y cuando digo absoluta me refiero a que percibía todos y cada uno de los detalles de todo lo que sucedía a mi alrededor. Juraría que el mundo había aminorado su velocidad y yo lo estaba observando todo desde la perspectiva del que tiene el mando del video y decide pasar la escena a cámara lenta para que no se le pase nada por alto.

Aún hoy sería capaz de describir la escena con muchísimos de sus detalles, recuerdo absolutamente todo lo que vi durante aquellos larguísimos segundos en el vestíbulo de salida de Distrito 10.

Estaba en lo alto de unas escaleras cubiertas de una alfombra roja. Al fondo estaba la puerta y detrás la calle. A la izquierda de la puerta una señora regordeta, cincuentona, vestida como una abuela cobraba los billetes, a la derecha de la puerta un guarda de seguridad controlaba que nadie saliera sin pagar.

Estuve esperando un tiempo que no sería capaz de precisar y, cuando el guarda atrapaba a un chico que intentaba escapar miré a la que cobraba y la vi muy atareada dando el cambio a una pareja así que, sin prisas, con paso sosegado, me dirigí hacia la salida, pasé entre el guarda y la cobradora y no paré hasta encontrarme en la calle.

Al girar para ver a mi amigo este estaba todavía allí arriba. Me miraba boquiabierto, pasmado e incrédulo.

Muchas personas que se hayan encontrado en situaciones extremas como un accidente de tráfico, un atraco o una clase de historia de la antigua escuela, sabrá que la percepción del tiempo puede variar de formas increíbles, pero estamos hablando de situaciones transitorias (al menos para los que hemos sobrevivido, quizás haya personas que mueran durante clases aburridas). Pero ¿qué hay de personas cuya vida sucede, siempre, a una velocidad diferente?.

Una serie de programas de la emisora Radiolab hablaba de casos extremos que quisiera comentar.

 

Slow / Despacio

Cuando Andy Mills se encontró, por primera vez con Kohn Ashmore,  en la habitación de la residencia estudiantil que iban a compartir durante todo el curso, pensó que algo muy extraño ocurría con aquel chico.  Kohn hablaba muy, muy despacio y se movia lentamente para hacer cualquier cosa pero, no sufría de ningún tipo de discapacidad mental evidente, aparte de su velocidad.

Kohn había sufrido un accidente de pequeño que realentizó todo su mundo interior y, aunque funcionaba perfectamente a su velocidad, no era la misma que el resto del mundo.

El famoso neurólogo y escritor Oliver Sacks, en este programa nos habla de un paciente que tenía episodios de parálisis de horas entre los cuales no se diferenciaba de cualquier persona sana. Un día se dio cuenta de que si le observaba con intervalos de tiempo de diez o quince minutos podía ver que cambiaba de postura. Un día decidió hacerle una foto cada cinco miuntos durante uno de aquellos ataques y ¿qué vio al pasarlas rápidamente?. El paciente levantaba la mano hasta su nariz, se rascaba y la volvía a bajar, en dos horas.

 

Bucles / Loops

Hay un tipo de juegos de ordenador en los que se está en una habitación y para salir de ella es necesario encontrar diferentes objetos escondidos como pólvora, una cerilla y una caja cerrada con una llave que abre la puerta, por ejemplo.

En este episodio  Kristen Schaal una actriz muy popular en las series de la cadena HBO habla de cómo su madre, una fan de los juegos de ordenador, escapa de la habitación http://www.oyunlar1.com/roomescapegames.asp, se ve atrapada en si misma como en uno de esos juegos.

La historia comienza el día que, tras encontrarse mal tras el día de su cumpleaños, un 24 de agosto del 2010 y comenzar a decir cosas absurdas su hija como que la fecha del calendario está equivocada decide llevarla al médico y este le diagnostica amnesia global transitoria.

Como es transitorio el médico le pide paciencia y esta decide sentarse con su madre y hablar con ella. La conversación es la siguiente:

–           ¿Qué día es hoy?

–          Martes, 24 de agosto

–          Estoy intentando recordar la útlima fecha que recuerdo

–          Ya

–          ¿Ya ha pasado el día de mi cumpleaños?

–          Si

–          No comprendo cómo no recuerdo eso.

–          Verás. Viniste a mi casa y estuvimos viendo un video que rodé en Texas. Estaban mis hermanos, hicimos una fiesta. Lo grabamos todo en video, pero no lo vas a recordar, porque sufres amnesia global transitoria.

–          ¿Qué?

–          Estabas en casa arreglando el jardín y me llamaste confusa. Llamé a la ambulancia para que te recogieran, te trajeron aquí y te hicieron unos exámenes.

–          Wooow, ¡Qué extraño!…… ¿Qué día es hoy?

–          Martes, 24 de agosto

–          Estoy intentando recordar la útlima fecha que recuerdo.

–          Ya

–          ¿Ya ha pasado el día de mi cumpleaños?

–          Si

La conversación duró y duró. Se repitió una y otra vez aquel ciclo de 90 segundos que se terminaba con la misma expresión de asombro.

Y así durante tres horas y media.

La chica demostró tener muchísima paciencia. Después el bucle se comenzó a alargar y no terminaba en el asombro sino un poco después, y la siguiente repetición una o dos frases más. Y así, en tres días estaba completamente recuperada.

 

La parada de autobús

En una clínica alemana,  dónde trataban y cuidaban a enfermos de Alzheimer estaban cansados de buscar a los viejos que se les escapaban, aunque de vez en cuando,  porque les suponía una terrible preocupación. Muchas veces los ancianos cogían el autobús y intentaban volver a las casas dónde se habían criado, o a los sitios dónde habían vivido con sus familias. Sus deteriorados cerebros les llevaban atrás en el tiempo a los periodos de sus vidas en los que habían sido más felices y allí querían volver. La parada de autobús era la primera de un viaje en el tiempo que nunca acababa de ocurrir, por eso los empleados tenían que buscarlos y los encontraban desorientados o ateridos de frío porque habían salido con ropa de verano y era invierno.

Para solucionar el problema pidieron al ayuntamiento que les contruyera una parada de autobús delante de la clínica, y, desde entonces, cuando un anciano se escaba, es allí dónde van a buscarlo y, casi siempre los encuentran allí, sentados, esperando el auntobús que les lleve al pasado, un auntobús que nunca llega.

 

Doraemon por todas partes

Para los que tengáis hijos o los que disfruteis de ver dibujos animados como chiquillos/as, os dejo un capítulo de la serie Doraemon que supera, con creces, el argumento de cualquier película sobre viajes en el tiempo. Para verlo haced clic en el dibujo.

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Written by Cibervórtice

diciembre 22, 2011 at 11:24 pm

Publicado en Cerebro y mente

Henrietta Lacks. Una mujer que muriendo alcanzó la inmortalidad y salvó a millones.

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Un día 1950, Henrietta Lacks una mujer afroamericana acude al médico porque ha descubierto un extraño bulto en el interior de su vagina. El doctor ordena que se le realice una biopsia y a primera vista queda claro que se trata de cáncer.  Hasta ahí la historia, si bien triste, no tiene nada de extraordinario. Lo sorprendente se revela cuando la muestra es enviada a analizar.

Las células de Henrietta llegan al hospital Hopkins donde un grupo de científicos trabaja desde hace 20 años para cultivar  células humanas que sobrevivan algo más de uno o dos días. La única esperanza es que las células de algún cáncer, en su frenesí reproductor, sean capaces, al menos de producir la suficiente cantidad antes de morir como para poder hacer algún experimento con ellas. Esa misma búsqueda se lleva a cabo en laboratorios de medio mundo, sin resultado. Hasta ese día.

La asistenta de laboratorio que puso las células en el caldo de cultivo no tenía, al hacerlo ninguna esperanza de que fueran a sobrevivir más de unas horas así que su sorpresa fue mayúscula cuando al día siguiente al sacarlas del “horno” donde se mantenían a 37 grados no sólo estaban vivas sino que seguían reproduciéndose como si estuviesen en el cuerpo de su desafortunada creadora.

Las células de aquel tumor sobrevivieron no un día, ni dos, sino tres, y cuatro y cinco… Su capacidad de reproducción era increíble, su masa se doblaba cada 24 horas. En un día se tenía el doble, luego el cuádruple, y dieciséis veces más y treinta y dos, etc. En los cultivos de células no se observaban nunca signos ni de agotamiento ni envejecimiento.

Pronto comenzó a correrse la voz de que, por fin se había encontrado la línea celular que permitiría averiguar cosas como el límite máximo de un medicamento que se podía dar a una persona, o si tenía efectos negativos en el metabolismo sin tener que probarlo con voluntarios o pacientes.

Las células tumorales Hela, como se les llamó por He de Henrietta y La de Lacks además parecían adorar a los virus con los que se las infectaban, produciendo cantidades enormes de ellos lo que llevó a que se creara la primera fábrica de vacunas para la poliomielitis y la fiebre amarilla que, desde entonces, se convirtieron en un problema del pasado.

Mientras tanto Henrietta moría devorada por el cáncer más agresivo y resistente que jamás se ha conocido.

En cierta manera es como un Jesucristo moderno. Y muchos la han comparado con el personaje de la Biblia. Hay quién ha dicho que ella no eligió su enfermedad ni sufrió por todos nosotros pero, de verdad, a Jesucristo tampoco es que le dieran muchas opciones, y si alguien piensa que tuvo la oportunidad de huir cuando la revalación en el huerto que se plantee si con un padre como el que se supone que tenía, esa opción era realista.

No sabremos nunca si, de saber lo que su enfermedad iba a dar al mundo y tener la opción de sufrirla o no, qué hubiese hecho. Personalmente, después de conocer lo que de ella dice la escritora Rebecca Skloot en su libro “La vida inmortal de Henrietta Lacks”, me inclino a pensar que se habría sacrificado.

Lo que no admite duda es de que una parte de Henrietta se rebeló contra ella, y usó la fortaleza de por la que era bien conocida como mujer de 31 años y madre de cinco hijos para crecer dentro y fuera de ella. Y hasta hoy, esas células  han salvado a decenas quizás cientos de millones de personas.

Las células Hela además viajaron al espacio mucho antes de que lo hiciera ningún animal o ser humano. Se las envió allí para saber si los rayos cósmicos las destruirían y, por tanto, hacían imposible un viaje espacial.

Desde entonces, nunca células humanas provenientes de persona sana o enferma alguna han sido capaces de sobrevivir en un laboratorio de forma indefinida y sólo esa línea celular es capaz de proveer a los laboratorios de todo el mundo de una herramienta ya indispensable para experimentar con fármacos antes de usarlos con personas.

La cantidad de células Hela que existen hoy en día en laboratorios de todo el mundo es tal que se podría crear con ellas no una sino varias Henriettas como la original.

HeLa Cells

Written by Cibervórtice

diciembre 12, 2011 at 9:56 pm

Publicado en Sociedad científica

La trepanación como terapia contra el estrés

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No, no me he vuelto loco y estoy abogando por la vuelta de una aberrante técnica quirúrgica que ya practicaban los antiguos egipcios para curar la locura y las jaquecas recalcitrantes.

Existe una necesidad humana básica de poder prever el futuro, de poder encontrar un sentido a las cosas que suceden y a las acciones o reacciones de las personas que nos rodean que hace que lo que tenemos de conservador en cada uno de nosotros busque amparo en la religión para explicar lo inexplicable y refugio en las personas que consideramos más “normales” que nos permiten saber a qué atenernos.

Todos tenemos esa tendencia y sabemos que cuanto más normales nos presentamos ante los demás, mejor seremos aceptados. Algunos presentan un aspecto más normal y otros menos, pero eso no tiene por qué guardar relación alguna con lo que esas personas son, en realidad.

Hay otros, en cambio, que hacen alarde de ser diferentes, y lo hacen vistiéndose de una manera concreta, tatuándose o haciéndose piercings en lugares bien visibles e incluso sometiéndose a cirugía estética.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En mi opinión, la tendencia más extrema, no por lo vistosa, sino por lo extremadamente radical es la corriente “New Age” que proclama que la trepanación es un método excelente para aliviar la presión que sufre el cerebro dentro de nuestro cráneo y que tras operarse aumenta el riego sanguíneo y la oxigenación.

Esta teoría fue revelada al mundo en los años 60 por un tal Bart Huges, estudiante de medicina que fue expulsado de la Universidad de Medicina de Amsterdam, tras abogar pública y abiertamente por las bondades del uso de marihuana (algo que no me atrevería a discutir), y en parte también por el temor que producía entre sus profesores licenciar a un médico que abusaba, abiertamente, de todo tipo de drogas. Debo admitir que me asustaría que me atendiera alguien así, aunque fuera el de cabecera.

Pero si algo no le faltaba a nuestro estudiante de medinica era charisma y con los años ha creado un movimiento internacional de promoción de la trepanación el International Trepanation Advocacy Group

Written by Cibervórtice

diciembre 5, 2011 at 10:05 pm

Publicado en Uncategorized

¿Es el porno malo, muy malo o quizás incluso bueno?

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Es cada vez más evidente que la pornografía ha entrado a formar parte de nuestras vidas privadas, que influye en la educación sexual de los más jóvenes, hasta el punto de que muchos padres “modernos” toman muy tarde la decisión de comenzar a hablar de esos temas que, habitualmente, dejan para  cuando sus hijos/as entran en la adolescencia y parece que ya es hora.

En la red las restricciones de edad son totalmente inaplicables. Según un estudio realizado en los EEUU un adolescente de cada cinco ha visto fotos de si mismo desnudo/a en internet.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se ha dicho mucho que el acceso a una educación sexual tan brutalmente explícita ha de tener consecuencias catastróficas sobre la vida de las nuevas generaciones, pero no es eso lo que dicen los estudios sobre la población.

Está claro que los que consumen de una manera compulsiva porno ven sus vidas afectadas. Pero eso es como todos los excesos, como de consumo de alcohol, de compras o de trabajo.

Pero ¿qué pasa con los consumidores casuales?

Los estudios demuestran que las personas que consumen pornografía no violenta, de forma moderada no son ni más violentos, ni más sexistas, no ven sus relaciones dañadas por ello.

De hecho no existe ningún estudio que demuestre que la pornografía tiene efecto negativo alguno, como dice  Milton Diamond, director del  Pacific Center for Sex and Society de la Universidad de Hawaii, “Es una cuestión de principios, no de hechos”

Según un studio realizado en 2007 por Alan McKee, de la Universidad de Queensland, Australia, el perfil de la persona que trata a las mujeres con más desprecio no tiene relación alguna con la cantidad de pornografía consumida, es, en general un hombre maduro, que vota por un partido de derechas, vive en una zona rural y tiene un nivel de educación medio o bajo.

La popularización de la pornografía, no sólo no va acompañada de una aumento de patologías sexuales, sino que la cantidad de asaltos sexuales ha bajado a niveles anteriores a los de los años 60 del pasado siglo lo cual, si se tiene en cuanta, que por aquella época era mucho más difícil que ahora para las mujeres admitir o denunciar que habían sido violadas, es una reducción dramática.

The Sunny Side of Smut, por Melinda Wenner Moyer, para Scientific American

Written by Cibervórtice

diciembre 1, 2011 at 11:01 pm

Publicado en Miscelanea, Tecnología